Por Voces Africanas por el Diálogo y la Convivencia
Vivimos en un panorama global e internacional complejo. La polarización política y los discursos divisivos que a menudo saturan las redes sociales y los medios también impactan en nuestra cotidianidad en Euskadi. Las personas originarias del sur del Sahara nos encontramos frecuentemente en el centro de debates sobre fronteras, migración e identidad, donde se nos suele instrumentalizar o reducir a meras estadísticas de crisis. En estos tiempos desafiantes, mantener el optimismo es un acto de valentía política y humana que asumimos con orgullo.
Esta polarización nos afecta de manera diferenciada a hombres y mujeres. Los hombres de nuestra comunidad sufren con mayor crudeza la criminalización mediática; las narrativas alarmistas suelen construirse sobre la figura del joven migrante varón, lo que incrementa el racismo institucional y las trabas en sus procesos de emancipación o búsqueda de vivienda. Por su parte, las mujeres se enfrentan a una polarización que se traduce en una mayor invisibilización y en formas específicas de violencia simbólica, donde se cuestiona su autonomía o se asume de manera sesgada que carecen de agencia propia frente a sus realidades culturales o religiosas.
Frente a la polarización que busca dividir entre «nosotros» y «ellos», nuestra respuesta es la propuesta y el encuentro. Organizaciones culturales, espacios de pensamiento y redes ciudadanas en Euskadi —muchas de ellas impulsadas por el espíritu de sensibilización crítica de iniciativas como África Imprescindible Gipuzkoa— demuestran que el conocimiento mutuo desarma el miedo.
Nuestra comunidad es un motor incombustible de resiliencia creativa. Respondemos al ruido de los extremos con cultura, emprendimiento, literatura y diálogo intercultural. Estos tiempos difíciles también están uniendo de forma inédita a la sociedad civil vasca con la diáspora africana, creando alianzas sólidas en defensa de los derechos humanos. No somos sujetos pasivos de la polarización; somos agentes activos de la cohesión social y de un futuro compartido basado en el respeto mutuo.


